Enjaulado. Antes de la pena máxima, la condena es el paisaje de la libertad absoluta limitada por las angostas venas de la prisión, el cuerpo vuelto bandera, vuelto péndulo inmóvil, estática que acentúa hasta lo insoportable el andar del mundo que es el camino del viajero, que es el que transcurre sin partir. Churubusco, Ciudad de México.