Contra la lectura: lectores políticamente correctos

Por Carlos Bortoni

 

Lo políticamente correcto elimina el acto de leer. No existe lectura donde todo cabe… donde todos los mundos son posibles. Paradoja de la creación literaria… establecer la existencia de otras realidades eliminando el resto de las realidades posibles. Leer implica discriminar… clasificar… inferir… razonar… sopesar lo que el texto propone… comparar y contrastar… nada de lo cual es posible sin dejar fuera aquello que no encuentra lugar en la lectura… sin marginar: palabra que está al borde de salir de nuestros diccionarios.

No hay que sorprenderse… mucho menos darse golpes de pecho… de que el lugar que la lectura ocupaba en el mundo entrara en franca decadencia después de la Segunda Guerra Mundial. Entre los estragos que nos heredó… no se debe olvidar el de desatar un proceso al absurdo de tolerancia y aceptación. Las cicatrices que quedaron luego de lo que pasó en Auschwitz… donde es cosa barbárica escribir un poema… como condenaba Adorno… son las de un mundo donde leer… leer en la cabalidad del acto de lectura… es un riesgo que los seres humanos no se pueden permitir.

Esto no tiene nada que ver con que cada día se impriman más libros y se publiquen más ebooks… tampoco con el aumento o disminución de los índices de lectura mundial o las campañas de promoción de la lectura. La impresión de libros… la publicación de ebooks… los índices de lectura y la promoción de la misma… reducen al sujeto a un decodificador de símbolos. Leer va más allá de ello. Leer es un acto que acontece con o sin un libro de por medio. Leer es construir una realidad a partir de la realidad misma o a pesar de la realidad misma. Y… ¿quién lo duda?… la construcción libre de realidades puede devenir en cualquier cosa… la primera mitad del siglo XX da muestra de  ello.

Lo que se busca… al formar lectores políticamente correctos… no es estimular la lectura. Es decir… no se busca la construcción de realidades contrapuestas que se enfrenten las unas con las otras… que dialoguen… que luchen por hacerse de su propio espacio. No… lo que se busca es estandarizar la realidad… homologar las aspiraciones de los sujetos… consolidar la tabla rasa -esa lamentable faceta del peor de los humanismos en aras de abolir el conflicto que… sin importar los desastrosos resultados que pueda traer consigo… sigue siendo el motor de la historia.

Leer sin poder llamar negro a lo negro… idiota a lo idiota… blanco a lo blanco… brillante a lo brillante… inútil a lo inútil… maravilloso a lo maravilloso o aberrante a lo aberrante es comer sin especias… vivir sin escalofríos… un sin sentido que deviene no en parálisis sino en atrofia. Leer sin la posibilidad de ser incorrecto es… en el mejor de los casos… absorber… ser adoctrinado… abonar a ese terrible proceso de abolición de la voluntad que lleva décadas profundizando sus raíces en el espíritu humano.

Ilustración: Marco Goran

Ilustración: Marco Goran

 

 

>Carlos Bortoni es antropólogo, escritor y editor, fundador de Editorial Nula. Es autor de Perro viejo y cansado (Nitro/Press, 2014), Tormentas en vasos de agua (Casa Editorial Abismos, 2015) y Dar las gracias no es suficiente (Sediento Ediciones, 2015). Twitter: @cbortoni 

Autor: administrador

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